Vitamina D en Costa Rica y la paradoja del sol todo el año

Vivimos en un país tropical, con sol prácticamente todos los días del año. Parecería imposible que los niños costarricenses pudieran tener deficiencia de vitamina D. Sin embargo, los estudios muestran una realidad distinta: la falta de esta vitamina esencial es más común de lo que creemos. Entender por qué ocurre esto es el primer paso para proteger la salud de nuestros hijos.

¿Qué dicen los estudios en Costa Rica?

Investigaciones realizadas en el país han revelado datos que merecen atención. Un estudio de la Universidad de Costa Rica encontró que aproximadamente la mitad de los niños costarricenses presentan niveles de vitamina D por debajo de los estándares ideales . Esta condición, conocida como hipovitaminosis D, afecta a niños de todas las edades y condiciones socioeconómicas.

Otro estudio publicado en Acta Médica Costarricense analizó a niños de 1 a 7 años que asistían a centros CEN-CINAI en la Región Central Sur. Los resultados mostraron una prevalencia significativa de insuficiencia de vitamina D, lo que llevó a los investigadores a concluir que la hipovitaminosis D es común en este grupo de edad en Costa Rica .

¿Por qué ocurre esto si tenemos sol todo el año?

La respuesta está en los cambios en nuestro estilo de vida. La fuente principal de vitamina D no es la alimentación, sino la exposición solar. La piel sintetiza esta vitamina cuando recibe rayos UVB. Sin embargo, varios factores están limitando esta producción natural .

En primer lugar, los niños pasan muchas más horas en espacios cerrados que antes. Entre la escuela, las tareas y el entretenimiento con pantallas, el tiempo al aire libre se ha reducido drásticamente. Cuando salen, suele ser en horarios de alta radiación, donde la recomendación es usar protección solar, que bloquea precisamente la síntesis de vitamina D .

Además, en los últimos años ha aumentado la conciencia sobre los riesgos del cáncer de piel. Las campañas de salud pública recomiendan evitar la exposición solar sin protección, lo que es correcto, pero ha tenido como consecuencia no deseada una disminución en la producción natural de vitamina D .

La alimentación tampoco ayuda. Pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural. Los pescados grasos como el salmón, las sardinas o el atún son buenas fuentes, pero no forman parte de la dieta frecuente de muchos niños costarricenses. La leche fortificada puede aportar algo, pero las cantidades suelen ser insuficientes para cubrir las necesidades .

¿Por qué es tan importante la vitamina D en la infancia?

La vitamina D es mucho más que la “vitamina del hueso”. Sí, es cierto que su función más conocida es regular la absorción de calcio y fósforo, esencial para formar huesos y dientes fuertes. La deficiencia grave puede causar raquitismo, una enfermedad donde los huesos se ablandan y deforman .

¿Qué hacer para asegurar niveles adecuados?

Los expertos recomiendan un enfoque combinado. En primer lugar, buscar una exposición solar segura: de 15 a 30 minutos diarios antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde, sin bloqueador, en brazos y piernas. En segundo lugar, incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina D: pescados grasos (salmón, atún, sardinas), yema de huevo, y productos fortificados .

Pero para muchos niños, especialmente aquellos con factores de riesgo, esto puede no ser suficiente. Las principales guías pediátricas recomiendan la suplementación con vitamina D en ciertos grupos:

  • Lactantes menores de un año alimentados con leche materna
  • Niños que se exponen poco al sol
  • Aquellos que siempre usan protección solar
  • Niños con piel más oscura, que sintetizan menos vitamina D
  • En general, durante los meses de menor exposición solar

La dosis recomendada suele ser de 400 UI diarias, aunque siempre debe ser indicada por un profesional de la salud .

Vivir en un país tropical es una ventaja, pero no una garantía. La vitamina D baja no es solo un dato de laboratorio; tiene consecuencias reales en el cuerpo: huesos más débiles, más infecciones, menos energía. La prevención es sencilla: un poco más de tiempo al aire libre, una alimentación consciente y, cuando sea necesario, la suplementación adecuada. Tu pediatra puede orientarte sobre la mejor opción para tus hijos. Porque en esto, como en todo, más vale prevenir que curar.

Bibliografía

Solano-Barquero, M., Vargas-Soto, M., Brenes-Glenn, A., & Holst-Schumacher, I. (2021). Prevalencia de la deficiencia de vitamina D en niños de Costa Rica. Acta Médica Costarricense, 63(2). Recuperado de https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0001-60022021000200104

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Infobae Costa Rica. (2026). 50% de los niños costarricenses tienen bajos niveles de vitamina D. Recuperado de https://www.infobae.com/costa-rica/2026/01/16/50-de-los-ninos-costarricenses-tienen-bajos-niveles-de-vitamina-d/